miércoles 18 de noviembre de 2009

Ce n'est pas l'histoire du fabuleux destin d'Amelie Poulain III

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Aquellos minutos de espera me parecieron años, pero, aunque intuia lo que ocurriria instantes despues, aun quedaba en mi una chispa de luz que suspiraba por dejarse ver.

Tal y como se titula esta historia: Ce n'est pas l'histoire du fabuleux destin d'Amelie Poulain (Esta no es la historia del fabuloso destino de Amelie Poulain); supongo que el desenlace esta claro.
Alli me quede, inmovil, sin saber que hacer, alguna que otra lagrima resbalo por mi rostro, inevitablemente me sentia asi.
He de reconocer que la decision era libre, cada persona es libre, de decidir lo que desea y de apartar lo que no quiera tener cerca, pero sentia que debia intentarlo, ya no solo por el daño que habia hecho y sentia que, de alguna manera, debia solucionar, si no por el profundo amor que sentia, y aun hoy siento hacia esas personitas que tanto echo de menos.

Me suele sorprender pensar en la enorme estupidez del ser humano; yo he caido en ese circulo, en ese estereotipo.
Solo se valora lo que se tiene cuando se pierde y solo reaccionamos cuando la tragedia es inminente. Y eso es lo que a mi me sucedio.
Irremediablemente, me encantaria poder cambiar el pasado, pero es algo que nunca estara en mi mano. Lo unico que una persona puede hacer desde el momento que comete un error es asumirlo, reconocerlo y prometerse que no volvera a cometerlo.

El hecho de pensar que he perdido todo cuanto queria, todo cuanto me hacia feliz, todo cuanto me hacia ser yo y estar viva me hace plantearme realmente el porque de un sinfin de cosas.

Ojala pudiese dar solo un abrazo, solo un par de palabras, expresar lo que realmente siento por esas personitas...

Durante todo este tiempo me he cruzado con gente muy diversa, con personas de gran experiencia y sabiduria, gente con mucho camino andado.
He podido escuchar, entender, aprender grandes cosas y poderosos consejos que me han ayudado aun mas a recapacitar y canalizar mi experiencia hacia algo positivo.
Aquellas palabras me hicieron crecer.
Me limitaba a escuchar con atencion, mientras compartia alguna que otra cerveza, algun que otro aperitivo, y aquello se acabo convirtiendo en un ritual semanal bastante enriquecedor.

Numerosas conclusiones saque de todas aquellas enseñanzas...

Solo puedo decir que aun con todo, sigo aqui, aun guardo muchas cosas en mi corazon, aun tengo cosas buenas que aportar.
Despues de todo, la vida no es mas que el largo ensayo de una obra que jamas se estrenara, o eso decian en Amelie, ¿no?

Despues de todo este parentesis de reflexion contare lo que ocurrio cuando me marche de aquella casa.
Ya en mi coche, el terror me invadio...Pense: -¿Y si nunca encuentro una solucion? ¿Y si todo se ha acabado?
No me hacia a la idea de tener que vivir sin todas aquellas cosas que tan especial me hacian sentir; y es que, lo que verdaderamente me hacia ser yo no era mi propia persona, ni mi oficio, ni mis quehaceres ni mi ropa ni mi pelo...Todo aquello era superfluo y secundario; lo que verdaderamente me hacia ser especial y sentirme yo eran las personas que me rodeaban. Aquel ambiente familiar, aquellos cafes en grata compañia, aquellos chistes que contaba y solo a mi me hacian gracia...

Despues de todo aquello, emprendi camino al mar, era de noche, pero necesitaba escuchar aquel sonido y sentir aquella brisa.
Las estrellas podian verse con total claridad, el cielo estaba despejado y el mar muy tranquilo. Pasee...durante horas contemple el mar y sus alrededores, meditando sobre quien era, quien fui y quien seria a partir de entonces.
Cada calada de mi cigarro acompañaba a una lagrima y cada lagrima iba a parar al mar.

Al fin, decidi marcharme de alli cuando el frio era bastante considerable.
Ya en casa, me tumbe en la cama, y a oscuras, encendi la tele. Pense que, a lo mejor, me ayudaria a dormir, pero no.
Decidi que lo mejor seria ver alguna pelicula, algo que me ayudara a evadirme, y, como no, ahi estaba, en mi estanteria: "Amelie"
¡Era justo lo que necesitaba!
O eso creia...
[...]

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