[...]
Solia sufrir de insomnio, lo que por el dia hacia que no rindiese en absolutamente nada...
Me tumbe en mi sofa, acompañada unicamente de una caliente taza de te.
Amelie no conseguia evadirme, me hacia pensar aun mas en todo aquel asunto.
De repente, me invadio un sentimiento extraño, un miedo enorme, que se apodero de mi e hizo que las lagrimas comenzasen a brotar de mis ojos.
Mire hacia la mesa junto al sofa...alli estaba...aquella foto en el fotomaton...justo al lado, presidiendo la mesa, con un marco color canela estabamos el y yo.
De repente, mil voces retumbaron en mi cabeza. Algunas me hacian sonreir, otras arrancaban mi nostalgia a mordiscos y otras, simplemente, me hacian echar de menos...Y era aquello, lo que tanto miedo me daba; echar de menos.
Mirando la tele segui escuchando aquellas voces, aquellas risas, aquellas frases que un dia me hicieron estremecer, sentirme tremendamente especial. Solo pude pronunciar una frase:
-Que tonta he sido...Si pudiera hoy, al menos decirte lo que siento...
Y volvi a llorar.
Senti que debia hacer algo, mi vida, de ninguna manera podia seguir asi. La conversacion con Luis habia removido todo lo que llevaba dentro, de tal manera, que esa noche, mas que nunca, deseaba escuchar aquellas voces, sentir cerca algunos olores [...]
Las palabras de aquel hombre seguian retumbando en mi cabeza mientras Amelie teorizaba con el hombre de huesos de cristal sobre aquella chica del vaso de agua.
Todo parecio quedarse en silencio...y solo pude escuchar:
-"A lo mejor esa chica prefiere imaginar una relacion con alguien ausente que tener una con los que estan a su alrededor"
Y eso era, ni mas ni menos lo que a mi me ocurria. Era fisicamente imposible pasar pagina a muchos momentos y situaciones y es que, hoy por hoy, creo en la teoria de que existen cosas para toda la vida.
Sin pensarmelo dos veces cogi mi agenda y busque algunos numeros de telefono. Mis intenciones no eran mas que escuchar alguna voz y expresar todo mi amor por aquellas personas. No pretendia mas...
Me sentia totalmente vacia, mis horas pasaban imaginando, añorando...
Sin embargo, sentia un temor enorme. Cabia la posibilidad de no encontrar respuesta. Y otra vez la misma historia de siempre...Volvia al nada tiene sentido, a volverme loca mientras mis neuronas funcionaban a toda velocidad, sin encontrar respuesta. Era como aquellos juegos de las 7 diferencias en los que por mas que miras y por mas que lo intentas, no encuentras la diferencia, no ves nada, y todo se vuelve deforme y terminas por no ver mas que lineas disueltas y absurdas, sin sentido ni significado.
Me angustiaba la idea de no tener ni una oportunidad mas; las cosas habian cambiado, yo habia cambiado, pero nunca nadie podria comprobarlo si nadie me daba la oportunidad.
Con el telefono en una mano y la agenda en otra, lo pense de nuevo...Deba demostrar la importancia que tenia todo aquello, y lo mucho que significaban para mi aquellas sonrisas, aquellas mil y una canciones que vestian los momentos color azul cielo y aquellos encuentros sin premeditacion hablando de cosas sin sentido.
Marque un numero y espere...
Cada tono que esperaba parecia un siglo. No hubo respuesta, no recibi respuesta.
Deje caer el telefono de mi mano e imagine que al otro lado del telefono estaria el, pensando en mi como alguien despreciable...No pude contenerme y rompi a llorar.
Cogi mi manta y me acurruque en mi sofa mientras encendia un cigarro.
Contemple durante un momento la tele, antes de quedarme dormida.
Envidiaba a Amelie...Ella no habia sido tan estupida, supo aprovechar la oportunidad que le brindo la vida, su oportunidad, su momento.
Yo habia desperdiciado mi oportunidad hacia tiempo, y, por el momento, vagaba sin rumbo por el mundo, con la unica compañia de mis recuerdos y de tu sonrisa.
Ansiaba que pasasen las horas rapido, solo queria volver a ver a Luis y contarle lo que me sucedia, compartir mis vivencias y escuchar las suyas.
No iba a ser tan idiota esta vez...tenia el presentimiento de que solo el podria ayudarme, solo el podria comprenderme.
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jueves, 3 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
Ce n'est pas l'histoire du fabuleux destin d'Amelie Poulain VI

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La situación se volvió incomoda...Luis no apartaba la mirada de sus pies mientras negaba con la cabeza.
Al fin, levanto la vista, y mientras sacaba un pañuelo blanco de su bolsillo se disculpo.
-Lo siento, chica...supongo que pensaras que soy un viejo loco que no tiene con quien hablar...Perdona si te he molestado.
Se levanto de la mesa y agacho la mirada.
Yo, perpleja por todo lo que acababa de escuchar, apenas supe reaccionar; pero, al igual que el, me levante y le agarre del brazo:
-¡Señor!No se vaya. No me ha causado ninguna molestia, su historia me ha conmovido, me ha encantado escucharle, y no me supondría ningún inconveniente continuar charlando con usted.
Luis me miro, compro be como su expresión cambiaba y se transformaba en dulzura y esperanza. Sonreí.
-Chica...gracias por tu atención, pero creo que por hoy ya ha sido suficiente...Sera mejor que regrese a mi casa, ya es tarde y anochece temprano. Volveremos a vernos.
Hasta pronto.
Sin mas palabras, Luis tomo la puerta y desapareció por la vuelta de la esquina, junto a la tienda de ultramarinos.
Como el niño que mira ensimismado una actuación de circo, allí me quede, con la mente en blanco, sin saber que hacer.
Al fin, reaccione, cogí mis cosas y salí de aquel bar en silencio, con paso lento y mirada perdida.
Esa tarde no regrese a casa directamente, creí que seria mejor pasear por el parque y reflexionar sobre todo lo que había ocurrido.
Puede parecer una tontería...pero para mi aquello había sido novedoso y esperanzador...hacia ya mucho tiempo que no cruzaba mas de cuatro palabras con alguien.
Pasee por el parque, me entretuve pensando mientras veía pasar a la gente. Me gustaba imaginar a que se dedicaría cada una, cuales serian son hobbies o a donde se dirigirían...
No podía creer todo lo que Luis me había contado...Verdaderamente no conseguía comprender de donde había sacado fuerzas ese hombre para seguir adelante...Llegar a tu casa, no tener a nadie, solo, sin mas compañía que tu fiel perro y tus recuerdos envasados al vacio.
Sentía la necesidad de volver a hablar con aquel hombre; conocer su historia, su vida...escuchar y aprender.
Llegue a mi casa, estaba oscura, vacia...como de costumbre; pero esta vez aquel contacto, aquel encuentro habia hecho que algo dentro de mi se despertase. Era como si...como si mis engranajes volvieran a funcionar y pusiesen en marcha el "yo" lleno de ilusiones y esperanzas por ayudar a los demas.
Encendi la tele y di al play...De nuevo, como cada noche, la dulce sinfonia de Amelie vestia mi mundo de magia.
Sin embargo...aquellas fotos que aun colgaban de mis paredes y adornaban mis muebles seguian rememorando momentos.
La historia de Luis era tragica...y yo debia reaccionar si no queria, algun dia, arrepentirme de lo irreversible.
Es cierto que debe tenerse el valor suficiente para levantarte, reconocer lo que ocurrio, asumir la responsabilidad de esos hechos y haberlo perdido todo...pero reaccionar, luchar y sacar fuerzas de lugares que ni existen para recuperar todo lo que amas...
Hacia tiempo que yo habia perdido esas fuerzas, esas esperanzas de recuperar miradas, momentos y carcajadas, pero...asi con todo...debia luchar, debia demostrar un sinfin de cosas y tirarme a la piscina.
Me senti con fuerzas de vivir, deseaba volver a ver a Luis, seguir escuchando, seguir reflexionando juntos. No podia dejar escapar aquella oportunidad.
Y ahora mas que nunca...era el unico tren que habia pasado. Tenia claro que me subiria y la ultima parada unicamente seria el principio de un trasbordo a una vida diferente...
Al principio del resto de dias de mi vida...
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