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Eran las 7 de la mañana, y mi ruidoso despertador daba la bienvenida a un nuevo dia. La verdad es que odiaba madrugar, entre otras cosas porque en ese momento no encontraba apenas ninguna razon por la cual levantarme, dar el play en mi cadena de musica y saborear un cafe en el balcon de habitacion; cosas que...solia hacer demasiado a menudo, rutinas de cada dia que despertaban en mi una fuerza vital inexistente en aquellos dias que corrian.
Me incorpore, como un saco roto y sucio. Pude arrastrar mi cuerpo tras mis pies hasta el cuarto de baño.
Repetitiva e incesante ahi seguia aquella imagen...aquel rostro reflejado en el espejo. Aquella persona a la que no reconocia...Mis actos y mis circunstancias hacian que ni siquiera fuese capaz de reconocerme a mi misma.
Sinceramente, era una imagen demasiado mediocre hasta para mi...
Hacia frio, y la casa guardaba un sepulcral silencio; unicamente se percibian los tic tac de mis relojes.
Camine hasta la cocina, habia cafe del dia anterior. Calente un poco de leche y me sente a tomarlo. Desde la ventana veia pasar a los mas madrugadores. Sonrientes, llenos de energia, dispuestos a comerse el mundo un dia mas.
Entonces, cerre los ojos, y fantasiosamente, comence a imaginar el tipo de vida que deseaba tener.
Despertarme por la mañana y verle a mi lado, sonreir y dar gracias por poder, otro dia mas, contemplar aquella carita de angel.
Levantarme, abrir la persiana y dejar que los rayos de sol inundasen la habitacion de alegria.
Apretar el play y escuchar un dia mas aquellas canciones especiales, aquellas que revivian momentos pasados, de aquel comienzo, de aquellas tardes, de aquellas noches...
Jugar a hacernos cosquillas y reir a carcajadas, para luego acabar abrazandonos.
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De repente, un estruendo me sobresalto.
Habia derramado mi taza de cafe. Me asuste.
Me quede inmovil, paralizada. Habia sido precioso...
Y rompi a llorar.
Mil y un recuerdos, mil y una imagenes pasaban por mi cabeza una y otra vez. Sensaciones, voces, aromas...
Ya nada tenia sentido, mi vida ya no tenia sentido sin todas aquellas cosas. Cada cosa era una pequeña parte de mi, que componia el todo de mi alma y de mi felicidad. Esas pequeñas cosas que me regalaban, sin mas intencion que hacerme feliz y que llenaban mi corazon de magia.
Y todo ese llanto tenia un porque...Todo se habia esfumado...y habia sido yo la causante de aquello; y no era eso lo que mas me atormentaba, si no el hecho de saber que habia hecho mucho daño, demasiado daño...
Necesitaba demostrar, necesitaba recuperar aquello que me hacia sentir tan especial. Y tenia seguro que moriria intentandolo, porque de verdad asi mi corazon lo sentia.
Me duche, me vesti y recogi la casa. A veces me preguntaba por que me empeñaba en tener todo tan minuciosamente colocado, si nunca nadie venia a verme...
Preguntas estupidas y teorias existenciales que me encerraban aun mas en mi misma y en mi eterna estupidez.
Me sente en mi sofa, puse incienso, encendi mi musica, y cogi mi libro favorito.
Era la vigesimo quinta vez que lo leia; y cada vez que lo hacia, descubria una nueva parte dentro de el que nunca jamas habia visto. Era increible, y realmente inquietante e interesante.
Las horas pasaron volando...Sobre las 12 decidi apartarme del mundo "fantastico e irreal" de los libros para adentrarme, de nuevo, en el mundo real.
Y de nuevo alli estaba, sola, con la unica compañia de aquellas fotos...
Prepare mi comida.
Adoraba cocinar, me distraia mucho, pero era triste cocinar para mi sola; tanto, tanto, que habia veces que ni comia, de la nostalgia que sentia pensando lo mucho que le gustaria probar mi tarta de chocolate.
Eran pequeños detalles, pensamientos constantes, que iban en fila, cogidos de la mano y volvian loco a mi cerebro.
Realice el ritual de siempre: puse el mantel, prepare la mesa y me servi la comida.
No habia conversacion con comensales; unicamente conmigo misma.
Conversaba, discutia, comentabamos las noticias, me indignaba con las tragedias y sentia indiferencia por los deportes.
Y casi sin darme cuenta ya eran las 4 y media de la tarde.
Seguramente Luis estaria ya en aquel bar.
Estaba emocionada, sentia unas ganas locas de volver a verle y aprender mas y mas.
Ese dia sentia que queria sincerarme con el, contarle mi problema y que juntos buscasemos una solucion.
Aunque...a lo mejor resultaba algo forzado, algo demasiado directo...No queria incomodar a Luis.
Lo mejor seria dejar que la situacion fuese tomando forma. Despues de todo el tiempo que habia pasado, ya no tenia prisa...
Solo un rayito de esperanza en medio de aquella oscuridad, una oportunidad para demostrar que habia vuelto a nacer, que me habia convertido en una persona mejor, en una persona diferente...En resumidas cuentas...habia vuelto a ser la persona que siempre habia sido y que, por demasiados tropiezos, en momentos anteriores, habia dejado de ser...
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